.
¡Hoy moriré!
¿Y mañana?;
Mañana renaceré en pacto de gala, con una ronda de
avecillas; mañana renaceré escoltado del temerario
sol.
¡Será primavera!; acabando así; muriendo así, mi
eterno anochecer.
Perfecta Dama:
¡Mañana regresaré a contemplarte!
202