Page 238 - POESÍAS de Julio Resek
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Una mariposa, se posó en mí; era tan bella que pude
mirarte en ella...
Sin darme cuenta, te fuiste.
Dijeron que “vas a dormir hasta morir”; y la tierra
tiembla, las avecillas vuelan; las abejas, las mariposas
ya no pasan; el estanque permanece desabrido y los
Chivatos sin frescos están...
Pasaron siete largas lunas llenas, te fuiste de a
poco…
¡Y no lo pude ver!... ¡Dormida frente a mí estás, para
toda la eternidad, ya sin Alma!
Y bajo el Chivato, te espero, por si regresas…
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