Page 34 - POESÍAS de Julio Resek
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Se fue la luz.
Se fue la luz, y ya no me protege de ella...
En el cruel invierno que azota mi vida, no valió de
nada un eterno amor... Se fue la luz, porque nunca
me vio desde el corazón...
En el prometiente y despiadado invierno de mi vida,
se fue la luz; y ya no ando cubierto de apasionado
amor… sabrás helarme majestuosa oscuridad...
Y no preguntes ¿por qué? ... pero sólo quiero llorar.
No procuro alcanzar la salvación, sé que habito
seleccionado para serlo. Soy merecedor del limbo,
desistiere del paraíso y caminaré un millar de veces
el callejón hasta descubrir el margen del infierno,
para morar en aquel lugar el tiempo que haga falta.
¡Dama de la luz! … permaneceré en la oscuridad;
por si acaso te perdieras allí, para revelarte el
camino al paraíso.
¡Por si así lo pidieras!
Me eternizaré fuerte, para derrotar a tus monstruos,
para cargarte en mis brazos.
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